Ingredientes
Para 4 personas
- Clara de huevo (de unos 3 huevos M)85 g
- Azúcar60 g
- Yemas de huevo (de unos 3 huevos M)60 g
- Miel ligera20 g
- Harina de trigo (panadera o de todo uso)60 g
- Leche entera20 g

Cómo hacer bizcocho japonés Castella o Kasutera カステラ
Dificultad: Media
- Tiempo total55 m
- Elaboración15 m
- Cocción40 m
Comenzaremos precalentando el horno a 160 grados con una rejilla en la parte inferior del horno. Engrasamos un molde rectangular de 20 por 12 centímetros y de unos cinco centímetros de altura y lo forramos con papel de horno por todas sus caras y base.
Separamos las yemas de las claras y colocamos estas en un bol grande, comenzando a montarlas ligeramente con unas varillas. Cuando veamos que están ligeramente espumosas, seguimos batiendo añadiendo el azúcar a una velocidad más fuerte de batido. Volvemos a batir despacio una vez que el azúcar está integrado y montamos las claras hasta que formen picos en las varillas que no se deformen, pero no esté en exceso montada como a punto de nieve.

Vamos añadiendo de una en una las yemas, integrándolas con la varilla girándola siempre en la misma dirección. Este tip es importante para que nos salga bien el bizcocho.
Añadimos la miel y seguimos removiendo cuidadosamente con la varilla hasta incorporarla. Echamos la mitad de la harina tamizada, batimos de nuevo con suavidad y acabamos de añadir el resto de la harina, incorporándola de la misma manera. Siempre removiendo en la misma dirección.
Agregamos la leche por la superficie del bizcocho y la integramos con movimientos envolventes de dentro a fuera, y en el mismo sentido ahora sí con una espátula de silicona.

Cuando la leche está incorporada, golpeamos el bol tres o cuatro veces sobre la encimera para evitar que queden burbujas de aire, dejamos reposar 30 segundos. Repetimos esta operación de golpear y reposo otras dos veces. Vertemos la masa en el molde volcándola desde lo alto para hacer desaparecer el aire de la masa y volvemos de nuevo a golpear el molde lleno otras dos veces. Horneamos durante 40 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga húmedo, pero sin masa.

Una vez pasado el tiempo, retiramos el molde del horno y lo dejamos caer dos o tres veces con fuerza sobre la encimera, para evitar que se desinfle. Aparecerán unas arrugas por la superficie, así que el siguiente paso será darle la vuelta al molde durante medio minuto sobre una tabla de madera.
Volver a ponerlo derecho y dejarlo enfriar dentro del molde, pero sobre una rejilla.
